Primer contacto con Assassin’s Creed IV en PS4

assassins_creed_iv_logo_pirataGracias a Ubisoft he podido probar el esperado Assassin’s Creed IV: Black Flag y además por todo lo alto: corriendo en una flamante PS4.

Aunque no soy un seguidor de la franquicia, el ambiente de piratas de esta entrega sí que me interesaba y la verdad es que no ha defraudado.

La versión que pude probar permitía visitar un puerto y una isla deshabitada, con todas las opciones a pie disponibles, navegar en el barco del protagonista junto con su tripulación y combatir contra navíos extranjeros (algunos españoles). También había otra opción jugable que recordaba al Animus pero que en esta ocasión tiene otro enfoque distinto. Mejor no revelar nada para que os llevéis la misma sorpresa que los que lo probamos.

Asassin's Creed IV Black FlagEl juego en todo momento se veía fluido (parece que a 60 fps) y bien definido, con gran calidad en las texturas, la iluminación y especialmente en los efectos de partículas como el humo de las armas o, sobre todo, de los cañones de los barcos. Los bordes serrados siguen presentes, aunque tanto en este sentido como en las sombras poco definidas se ha avanzado bastante con respecto a la generación que dejamos atrás. En el apartado sonoro la valoración sí que es rotunda a priori: las voces y efectos de sonido (como la pistola del protagonista) tiene un gran nivel y la música y los temas clásicos de piratas no defraudan.

Quizás lo más espectacular sean los combates en alta mar porque el despliegue de efectos para los cañonazos, destrozos y llamas en los barcos es algo digno de ver. Aunque en este caso la acción sea más exigente, porque requiere mover el barco mientras se calcula la trayectoria para las balas de cañón y se dispara, el control es asequible en todo caso y tan solo requiere de cierta pericia con videojuegos.

El mando de PS4, en este sentido, facilita la labor porque es más cómodo que el Dual Shock 3 y los controles del juego están bien adaptados a él. Un ejemplo de ello es que la pantalla táctil frontal sirve para consultar el mapa: pulsando en ella como si de un botón se tratara, se despliega el mismo y podemos navegar por él deslizando el dedo por esta superficie como se haría en un ordenador portátil.

Assassin´s Creed IV: Black FlagDespués, con el resto de botones convencionales, se pueden realizar otras acciones como poner un marcador en el mapa. Y esto es relevante dados los secretos (incluso submarinos) que hay a lo largo del mapa, que tiene una buena extensión. La única pega que se le puede poner es que, aunque parece un mundo abierto, se necesita cargar cada vez que desembarcamos en tierra firme o que volvemos al barco para ir a otro destino. Por suerte esto se alivia con el práctico viaje instantáneo a lugares ya conocidos.

Como no podía ser menos, el rigor histórico sigue siendo otra de las bazas de esta entrega y así nos encontraremos en ella representaciones fieles de la piratería del siglo XVIII en el Caribe. Célebres piratas de la época y núcleos de población claves como La Habana harán su aparición junto con multitud de detalles de época para hacer creíble el relato.

La única nota discordante en este sentido la pone la bandera española, que en vez de lucir como la de antaño tiene el aspecto actual. Esta decisión responde a una necesidad de diseño: han preferido sacrificar aquí la veracidad para que se pueda diferenciar de un vistazo del resto de banderas del momento que tenían una cierta similitud. Y lo cierto es que en cuanto se acerca un navío español se distingue perfectamente, así como cualquier asentamiento militar de nuestro viejo imperio.

Por lo demás, la experiencia a pie también resulta creíble. La fauna y flora de la isla salvaje que visité parecía de verdad: los animales huían al verme y las plantas, especialmente las de hojas más grandes, se movían naturalmente a mi paso. Pero desde luego el meollo estaba en el puerto al que se pudo acceder: la gente del lugar parecía viva, reaccionando a mi paso, y había muchas posibilidades para entretenerse.

Las animaciones en general parecen ahora más fluidas que nunca, no solo al moverse a cualquier altura sobre el terreno sino también al luchar. Precisamente el sistema de lucha es el más beneficiado, con más opciones para esquivar ataques de los grupos de enemigos y contraatacar usando pocas combinaciones de botones. Este punto para mí ha sido siempre algo a mejorar en la saga y creo que ahora por fin las peleas resultan justas y creíbles, o al menos en mayor medida que antes. Las armas son esenciales para conseguir esto, tanto las cuchillas de asesino como los sables y pistolas del protagonista, porque son eficaces y se manejan con soltura aportando la seguridad necesaria para desenvolverse como un assassin.

A falta de probar el juego completo y su modo multijugador, que pinta bien con las mejoras en animaciones y combate, me aventuro a decir que será la mejor entrega en cuanto a manejo, opciones jugables y tecnología. Falta por ver qué tal será la trama, que en principio pinta interesante, y especialmente qué diferencias habrá con las versiones de la generación saliente (Xbox 360 y PS3), aunque para tratarse de un juego de comienzos de generación la impresión es positiva en cualquier caso. Parece un título a tener en cuenta.

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