Análisis de Untitled Goose Game

Untitled Goose Game

Lo que surgió como una broma interna en un estudio australiano sobre cómo los gansos nos la pueden liar, acabó convertido en uno de los juegos más populares del pasado 2019. Untitled Goose Game es una patochada (o, mejor dicho, “una gansada”) muy a tener en cuenta.

 

LA TRAMA

La sinopsis con la que se describe el juego es breve y muy acertada: “Hace una mañana preciosa en el pueblo, y tú eres un ganso muy malo”. El pueblo es un idílico lugar de la campiña inglesa (elegido adrede por sus creadores como símbolo de la formalidad), y el ganso es un animal salvaje del bosque cercano que pone pie en la civilización con aviesas intenciones (el agente del caos, vamos). Este contraste marca el tono de comedia del juego y, así, se podría decir que es un “simulador animal de puteo a humanos”.

Ganso listo para entrar en acción

No hay más guion ni lo necesita, aunque es curioso que, como luego diré, busca contar algo.

 

EL TÍTULO

Porque sus creadores no habían pensado en un título y tenían que presentar el juego en una feria, así que le pusieron el nombre provisional de “juego del ganso sin título”. Como se fue haciendo popular con ese nombre, y no encontraron otro mejor, así se quedó.

 

¿TIENE ALGÚN SENTIDO?

Contra todo pronóstico, sí. De hecho, se diferencia de simuladores absurdos como Goat Simulator por sus mecánicas, cámara, acabado audiovisual y, sobre todo, porque no hay nada aleatorio: sus físicas tienen sentido (no como las del juego de la cabra, que estaban plagadas de errores a posta), la IA de los personajes es creíble (no son muñecas animadas sin cerebro), y hay una intencionalidad detrás, como indica su (cíclico) final o el mensaje (político) de los créditos.

 

MECÁNICAS

 El escenario se ve en perspectiva isométrica y puedes ampliar o reducir el zoom sobre él. Aquello con lo que puedes interactuar se marca cuando tienes el pico cerca, y, si un objeto está oculto tras una parte del escenario (por ejemplo, el ángulo de una esquina), se marca con una interrogación cuando pasas para advertirte de que hay algo que no puedes ver. Es un sistema sencillo y efectivo.

El ganso puede realizar cinco acciones, cada una asociada a un botón: graznar, aletear, correr, agacharte, y coger cosas con el pico. Una limitación curiosa que tiene es que, al correr, giras peor sobre ti mismo, lo que te obliga a evaluar el riesgo de hacerlo ante un humano que te persiga. Y, como es evidente, también nadas al contacto con el agua. Usando esas acciones en el momento preciso (y con mala leche), y usando algo de sigilo, tendrás que ir cumpliendo las tareas (puzles) de una lista escrita en papel que se despliega en pantalla y se actualiza en tiempo real. Por lo general son cosas sencillas que no te llevan más de unos segundos, aunque la dificultad va en aumento.

La solución a cada puzle no siempre es evidente. Untitled Goose Game requiere tanto paciencia como imaginación por tu parte, ya que las descripciones de la lista son vagas y, además, dependes de los humanos para que hagan ciertas cosas por ti (como abrir puertas). La IA de los humanos es competente porque siempre tienen algo que hacer: si sus rutinas personales se alteran, buscarán la forma de recuperar el equilibrio y, si de camino encuentran algo que les pertenece, lo irán devolviendo a su sitio. Por eso, no solo tienes que ser hábil robando sino también escondiendo.

Asistiendo a las consecuencias de una de las pillerías del ganso

Las rutinas de los habitantes varían desde que entras en su zona hasta que has agotado todas sus posibilidades. Entonces, “te invitan a que te vayas”, ponen carteles anti-gansos, y te abren el acceso a una nueva zona que alborotar. Siempre puedes volver hacia atrás porque el pueblo es abierto, pero no merece la pena hacerlo hasta terminar el juego. A diferencia de otros juegos con “barrios abiertos” como Yakuza, este pueblecito inglés tiene unas dimensiones reducidas, aunque lo compensa con varios PNJ a los que molestar y decenas de objetos con los que jugar para descubrir nuevas situaciones.

 

DURACIÓN Y DIFICULTAD

La lista de tareas original da para unas tres horas, aunque al terminar te dan tareas extra (incluyendo algunas a contrarreloj) para entretenerte unas dos horas más Es un juego breve que tiene la duración apropiada porque no le sobra nada. Y lo mejor es que cualquiera lo puede terminar porque tanto el sigilo como los puzles son sencillos. Suele ser cuestión de probar si te atascas. La misión que puede dar más problemas es la última porque es una infiltración de varios minutos, pero queda lejos de un Metal Gear.

Sembrando el caos

 

ARTE Y TECNOLOGÍA

Untitled Goose Game está hecho en Unity y no es ningún abanderado de la innovación tecnológica, aunque es vistoso. Su aspecto de dibujo animado pega con su tono de comedia y se basa en modelados con pocos polígonos (pero bien puestos), colores planos y ausencia de texturas. No hay demasiada originalidad en sus diseños porque se basa en elementos reales: su gracia está en su acabado visual. Por suerte, cumple a nivel técnico exprimiendo la resolución de cada plataforma y moviendo todo con soltura. En ordenadores y consolas de sobremesa funciona a 60 fps, mientras que en Switch parece hacerlo a 30 aunque no se nota en el rendimiento al ser un juego pausado.

Una audiencia agradecida

En el apartado sonoro aprueba también con una buena mezcla stereo, y unos efectos de sonido adecuados. Lo más destacable es su banda sonora, que cuenta con varios preludios del pianista y compositor Claude Debussy (uno de los más grandes e influyentes de finales del S. XIX y comienzos del XX) adaptados por Dan Golding. Los temas parecen hechos para el juego porque se adaptan perfectamente, como si se generaran según cada momento. Esta ilusión se consigue alternando la versión lenta de un preludio de Debussy para momentos de sigilo con su versión original (más trepidante) para los momentos de alboroto. Como todos son solos de piano, funden perfectamente.

 

PEGAS

El juego sería redondo si mejorase dos cosas:

  1. Falta una cámara libre en el segundo stick para ver mejor el entorno. Puede que fuera demasiada ayuda, pero es que con el acercamiento y alejamiento de la cámara del juego no basta en algunos casos.

 

  1. Se obliga a realizar ciertas acciones antes del momento en que naturalmente deberían suceder para que queden registradas, y resulta raro (por ejemplo, graznar antes de que el jardinero dé con el martillo en la estaca para clavarla, lo que en la vida real evitaría que se machacara el dedo). Esta peculiaridad está pensada seguramente para agradar a todo tipo de jugadores, pero, si tienes un mínimo sentido del ritmo, tendrás que repetir varias veces algunas partes.

 

CONCLUSIÓN

Untitled Goose Game es un pequeño juego independiente que reivindica la gansada, nunca mejor dicho, frente a la seriedad de las superproducciones de la industria. Es breve, desenfadado y gamberro y puede darte horas de risas y de sana diversión. Si tienes sentido del humor, buscas algo diferente o quieres cambiar de tercio entre juegos más potentes, puede ser una compra ideal.

 

DATOS

  • Plataformas: Switch, PS4, Xbox One (incluido en Game Pass), Windows y Mac OS (Epic Store de momento, próximamente Steam)
  • Analizado en: Switch
  • Género: puzle de infiltración en pueblo abierto, simulador animal de puteo a humanos
  • Jugadores: 1
  • Desarrolla: el estudio australiano House House
  • Distribuye: Panic
  • Idioma: textos en español
  • Edad recomendada: PEGI 3 porque tan solo hay un mínimo de violencia caricaturizada
  • Precio: Sólo en digital. Sale por 15,99 € en PC/Mac y 19,99 en el resto

 

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